
Todos hemos oído hablar de la figura del detective privado pero ¿sabemos realmente a qué se dedica? Tal vez tengamos una imagen algo sesgada gracias a las novelas, series y películas de ficción. Además, las funciones varían según la cultura y legislación vigente en cada país.
Creemos que todo el mundo puede contratar una vigilancia o un seguimiento. Sin embargo, España es uno de los países con más restricciones y limitaciones tanto para ejercer como detective privado como para contratar los servicios de uno.
Para explicar con todo detalle cómo se puede contratar a un detective, empezaremos detallando cuándo se puede contratar y quién puede hacerlo.
Una vez aclarado esto hay multitud de opciones en el mercado para poder elegir la empresa que más puede cubrir nuestras necesidades.
¿Quién puede contratar un detective?
Podrá contratar un detective privado cualquier persona que vea rescindido un contrato privado con otra u otras personas, es decir, en toda situación que una relación, ya sea mercantil, económico, laboral, familiar o personal se vea comprometida o vulnerada. Es decir, tenemos que tener una relación demostrable con la persona a investigar, ya sea societaria, familiar o análoga. Debemos tener un interés legítimo en dicha investigación. Por eso no cualquiera podría contratar estos servicios.
También podrán contratarse cuando sea necesario garantizar un normal funcionamiento de todas aquellas actividades que se celebren en ferias, hoteles, exposiciones o similares donde concurra gran afluencia de público.
En eventos tales como congresos o conciertos, es habitual contratar, además de la conveniente empresa de seguridad y sus vigilantes, detectives que pasen desapercibidos entre el gran público. Mientras los vigilantes de seguridad deben estar debidamente uniformados para poder diferenciarles del resto del personal, los detectives no llamarán la atención entre los asistentes.
Esto es uno de los grandes beneficios de contratar un detective, su cobertura y adaptación al público en el que se tiene que introducir sin levantar ninguna sospecha.
Además son los únicos habilitados para utilizar ciertos dispositivos como son las cámaras ocultas. Esta herramienta es indispensable para su trabajo de una u otra manera, ya que le otorgan al profesional una prueba irrefutable sin alterar la normal conducta de los investigados.
Son un activo muy valioso especialmente para las aseguradoras, que reciben miles de siniestros y necesitan verificar su validez. Los abogados son otros profesionales que trabajan diariamente con detectives. Conocen la situación de sus clientes y la necesidad de presentar pruebas para avalar la defensa de sus derechos.
¿Qué actividades realiza un detective privado?
En España existe legislación reguladora, Ley 5/2014, de 4 de abril, de Seguridad Privada, que especifica los perfiles, las limitaciones de la actividad del detective privado y las características o requisitos que deben cumplir quiénes desarrollan la actividad. Esta ley define a los detectives como prestadores de servicios de seguridad debidamente habilitados.
Y es que, para quien piense que es una profesión sin limitaciones o con la potestad de realizar cualquier función con el objetivo de recabar pruebas, está bastante equivocado. Entre sus funciones se incluye:
- La investigación privada de hechos solo perseguibles a instancia de parte. Como ya hemos hablado, se debe centrar en los delitos privados desarrollados en el ámbito económico, laboral, mercantil, financiero, familiar, social o personal. Las actividades más conocidas son la verificación de bajas laborales, la averiguación de siniestros o comprobación del correcto desarrollo de medidas en las custodias familiares. Pero en realidad el campo de actuación es muy extenso.
- La obtención de información para garantizar el normal desarrollo de las actividades que tengan lugar en grandes superficies o de gran concurrencia. Son habituales las ferias en grandes superficies con asistentes de distintos países y garantizar su correcto funcionamiento es crucial para futuras ediciones.
- La realización de informes de investigación y su ratificación ante las autoridades judiciales o policiales que se lo soliciten. Toda investigación comienza con la firma de un contrato entre los intervinientes donde se hace constar su legítimo derecho para contratar. Y, tras las oportunas averiguaciones, incluso cuando el resultado ha sido negativo o no ha sido el esperado por el cliente, se debe completar un informe con toda la información recabada. Lo más habitual, al utilizar medios de grabación o documentos probatorios, es que el informe vaya acompañado de grabaciones en formato de vídeo o audio o cualquier otro soporte en el que se hayan recogido las consecuentes pruebas.
- Colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. En el momento en que tengan constancia de la comisión de un delito, como cualquier ciudadano y con mayor responsabilidad por ser una profesión de seguridad, deberán trasladarlo a las los cuerpos de seguridad que consideren más adecuados.
Este último punto, aunque parezca obvio, es clave en la resolución de muchos delitos perseguibles de oficio. Los detectives son profesionales que realizan muchas funciones, entre ellas, muchas esperas. Para lograr recabar las pruebas necesarias es muy probable que el investigador invierta muchas horas de trabajo observando y esperando a que se produzcan los hechos o las conductas que está tratando de averiguar.
Toda investigación requiere de un tiempo de indagación y estudio. Mientras esto sucede, pueden ser testigos de delitos o de información relativa a los mismos. Es por ello que son unos profesionales muy valiosos para las Fuerzas y Cuerpos de seguridad, aunque se desconozca dicha faceta.
¿Dónde puedo contratar a un detective privado?
En la era de la comunicación digital, las opciones son infinitas. Es por ello que simplemente queremos darle unos consejos a tener en cuenta:
- Desconfíe de precios especialmente bajos. Los servicios de un detective requieren de profesionales habilitados, material específico y requisitos, tanto legales como administrativos, que hacen que el coste de una investigación tenga unas cuantías mínimas, sea cual sea el objeto de la investigación. Pero es necesario comentar que hay mucha intrusión en este campo y uno de los puntos que deben hacer desconfiar es la bajada significativa de los precios.
- Contrate profesionales habilitados. Todos las investigaciones y con ellas los informes asociados, deberán llevar la firma de un detective con Tarjeta de Identificación Profesional.
- Concierte una reunión. Hay investigadores que permiten contratar directamente sin conocer al cliente, vía internet o mediante llamada telefónica. Si es la primera vez que nos decantamos por estos expertos, lo habitual es que se concierte una reunión para establecer los términos y condiciones de la contratación y resolver cualquier duda que podamos tener al respecto.
- Es habitual que se desembolse una cantidad antes de la realización de la investigación. Para poder comenzar cualquier trabajo, y tras haber aprobado un presupuesto aproximado, le pedirán que abone una parte del presupuesto por adelantado. Como ya hemos indicado, las investigaciones conllevan muchos gastos asociados y también es una forma de compromiso profesional. El porcentaje suele rondar el 50% del presupuesto.
Aún con todo lo explicado anteriormente debe saber que cada investigación es única en sí misma. Siempre deberá adecuarse a las circunstancias, al cliente, al investigado y al objeto de la investigación.
El detective privado puede aportarle esas pruebas o evidencias que necesita para poder ejercer sus derechos o reclamar por sus intereses.
Para más información puede contactarnos y estaremos encantados de poder ayudarle.
